sábado, 1 de noviembre de 2008

El castillo de Lucifer

Un hombre de edad avanzada trabajaba de constructor de barcos y ya había juntado dinero como para retirarse. Fue entonces cuando escucho el rumor : había una ciudad donde las calles estaban regadas de oro y pensó que su retiro seria más placentero en ese lugar. Así que gastó gran parte de sus ahorros para ir a la supuesta ciudad de oro.
Pero en esta ciudad la vida era tan dura como en cualquier otro lado. Así que hizo lo mejor que sabia hacer: construyó una nave, esta vez para él.
Se convirtió en una especie de marino mercante y hubo un momento en el que tuvo dinero suficiente como para pensar en retirarse. Pero una tormenta durante uno de sus viajes le arrebató una vez más sus sueños. Destruyó su nave y lo envió a una isla de buen tamaño pero desierta. Como aún conservaba su yesca pudo hacer fuego y consiguió una gran tortuga como alimento. Al día siguiente encontró algunos aparejos y el mástil de la nave, y junto con un poco de madera de los árboles cercanos construyó un velerito andrajoso. Así pudo conseguir comida como huevos de tortuga o peces.
Pronto armó su vida de esta manera y de vez en cuando cambiaba algunas cosas como huevos de tortuga a algún navegante a cambio de utensilios de primera necesidad o manjares para variar el menú.
Un día, como para hacer algo pensó y al pensarlo lo dijo:
---- ¿Que estará haciendo Lucifer?
Y el diablo, como cada vez que lo nombran, apareció.
El náufrago, como para disimular el miedo que le tenía se sentó a charlar con él de las delicias de la vida en el mar. Hasta que el diablo dijo:
----¡Basta!¡Me tentaste! Te pido que me lleves en tu bote al mar y a cambio te daré la oportunidad de que me hagas 3 preguntas y si yo las respondo mal te daré lo que me pidas (el diablo se tenia por sabio).
Cuando estuvieron en alta mar el hombre le pregunto:
----¿ Por qué los tiburones comen otros peces y no algas?
----No sé, nunca me interesaron lo animales por que no tienen alma
----Vale, pero me anoto un punto.
Luego le preguntó:
---- ¿Por qué los cangrejos caminan de costado?
----¡Por mi abuelo! Y sigue con los animales.
----No importa, me anoto otro punto
Por último cuestionó:
----Hace un momento dijiste: “por mi abuelo” ¿Quién fue tu abuelo?
El diablo nunca se había interesado en sus antepasados así que respondió:
----Tú ganas, pide tu deseo.
----Quiero un castillo completo, con sirvientes y todo.
En cuanto llegaron a la orilla le fue concedido el deseo, luego el diablo le pidió que no le dijera a nadie de su vergonzosa derrota.
El hombre vivió feliz hasta el fin de sus días (que terminaron cuando se atragantó con el carozo de una aceituna en su castillo).

Seudónimo: Dior Eluchil
NIVEL : A
CATEGORIA : DE LA IMAGEN A LA PALABRA

martes, 28 de octubre de 2008

Lejos de la revolución

Salgo de mi cuerpo sin permiso y por un rato, y puedo ver tirado en una cama oscura y caliente a ese hombre que soy yo: un hombre lleno de miedos que partirá a la revolución.
Y ese hombre lleno de miedos que mañana partirá a la revolución pasa las horas previas a aquel gran evento. Despacio y sin alertar, los minutos se llenan de dudas e intrigas, de preguntas que no podrán encontrar una respuesta hasta mañana o quizás no hallen contestación jamás: ¿qué será de mí y de todos después de la revolución?
Vuelvo a mi cuerpo y me levanto sin apuro. Este hombre que soy yo se viste y toma el arma que ayer le dejó el general. Entonces vuelve la sensación de aquel lunes cuando estuvo entre mis manos por primera vez: el frío del metal se transmite a las manos y no tarda mucho en llegar al alma.
Morir o matar será la cuestión y eso todos lo saben: debo jurar por la causa, por esa sangre ajena que correrá por mis manos, por la sangre caliente que recorre el cuerpo de este hombre que soy yo y tal vez mañana podrá bañar los dedos largos y orgullosos de algún sucio conservador.
Veo entrar distantes los rayos del sol de junio por una pobre ventana y desde lejos suena el timbre de mi frío cuartucho, que me grita como si supiera que dudo en ir, que ya llegó la hora y que quizás, aunque sepa que se trata de cobardía revolucionaria, prefiera quedarme donde infeliz y seguro estoy.
Salgo simulando estar tranquilo, activando mis sentidos y de repente comienzo a formar parte del evento: ahora es hora de temer. Ahora y no ayer, y no mañana, ¡ahora!
Entonces veo venir al enemigo armado, seguro y programado, con sus ojos clavados en mí y en todo lo que representa mi alma.
Un ruido, un grito: la sensación de calor que comenzó pequeña y por mi espalda se propaga por todo el cuerpo.
Y es entonces cuando salgo de mi cuerpo sin permiso, pero esta vez ya no es por un rato; aunque no lo quiera será para siempre.
Y ya sé qué será de mí pero... ¿adónde irá a parar todo después de la revolución?

Seudónimo:Julia Denis
Categoría:Tema libre.
Nivel: C polimodal

“La casa del desasosiego”

“Otra vez, dando la nota…”, hubiera dicho el recordado Abuelo Horacio, pero no era él quien estaba en ese momento, por ello, la frase, con el mismo significado, había sido distinta: vulgar, llena de odio, repudio y asco. Esta vez, no había sido mi intención no haber cuidado al bebé mientras mamá y “El Grandote” no estaban. Simplemente me había distraído un rato. Igualmente, me hubiese excusado como me hubiese excusado, incluso con algo infalible, hubiese ligado esa buena paliza y el sinnúmero de insultos que iban de la primera a la última letra de abecedario, eso no cabía duda.

Me había encerrado inmediatamente en mi pequeña y lúgubre habitación, apenas decorada con un póster de Ferrocarril Oeste, que reposaba sobre una pared asquerosamente húmeda con pintura descascarada. Jamás había sentido tanto rencor, malestar, tristeza, abatimiento y dolor mezclados con otra serie de sentimientos que no podía definir. Las lágrimas recorrieron mi rostro lentamente como si fuesen cuchillas que se desplazaban causando graves heridas. Miré a través de los sucios vidrios de la pequeña ventana: el sol acababa de ocultarse detrás de los distantes árboles del bosque. “La noche es joven”, una vez en ese mismo bosque me había dicho el abuelo cuando habíamos ido a acampar, hacía ya cinco años. Una de las mejores noches, sin lugar a dudas. Pero, esa noche, al contrario, iba a ser insoportable, es más ya no podía soportarlo, no podía aguantar un solo segundo más de esta nueva vida, que le tocaba. Parecían tan lejanos los años en los que la familia estaba unida y pasaba con el “nono” todas las tardes jugando a la generala, pescando en el arroyo o simplemente escuchando una de sus insólitas historias. Hasta parecía remoto aquel día en que el mundo se desmoronó, en que todo terminó, en que la primera etapa de mi vida se había desvanecido.

Tras el fallecimiento de mi abuelo todo había cambiado, cambio que me llevó inclusive a odiar a mi propia madre, que desde ese momento parecía que le importara más conseguir una nueva pareja que el bienestar mío. Peor aún, había sido cuando logró su tan ansiado objetivo, terminando de confirmar que ese nuevo período de mi vida sería nefasto y así apareciendo “El Grandote”. Junto con esta nueva pareja de mi madre, habían aparecido los golpes, las injurias, el sufrimiento, el dolor…

Ya tenía suficiente, no podía más, el simple hecho de pensar que en un rato regresaría ese tipo (“El Grandote”) y que cuando supiera lo ocurrido, también me propinaría una golpiza, me había puesto la piel de gallina. Era insoportable, intolerable vivir desde hacía más de tres años con seres tan desastrosos, terribles, ogros, que no hacen nada más que gritar, rugir, poner nerviosa a la gente. Ambos, tanto quien se hace llamar mi madre como mi “padrastro”, se creían que eran superiores a todos, no se daban cuenta de que vivíamos por poco en una choza, pero igualmente aunque los recursos no alcanzaban ni para satisfacer a uno solo, habían tenido dos hijos y hasta hacía poco, planeaban tener otro…

El tiempo había pasado tan rápido que parecían las nueve de la noche.Se me encogió el estomago, me parecía oír a la distancia una voz silbante y anciana diciendo “Arriba los jóvenes, que la comida está al plato”. Y ahí me di cuenta: ya no había nada importante, lo único era la familia, ¿Amigos? Nunca tuve y eso se debe a las locuras de mi madre, que no quería ni que vaya a la escuela ni que me relacionara con los pibes del barrio, simplemente, porque creía que eran todos mal vivientes, ladrones, cuando en realidad vivían mejor que nosotros por sobre la falta de dinero. ¿Qué le pasaba por la cabeza cuando me negaba dichas relaciones sociales? Cuanto daba en ese momento por saberlo. ¿Podría existir alguien más antisocial? ¿Qué hubiese pasado si la situación hubiese sido otra? ¿Qué hubiese ocurrido si el abuelo Horacio no hubiese muerto? ¿Por qué? Las preguntas iban apareciendo con una fluidez inigualable. Mientras seguían surgiendo en mi cabeza, me percaté, de que finalmente aquella segunda voz que en debates internos, como este, solía aparecer en mi mente defendiendo a mi “familia”, había desaparecido. ¿Por qué? ¿A qué se debía semejante cambio en la mentalidad de mi madre? ¿Dónde había quedado su amor, su afecto hacia mí, que en muchas ocasiones, cuando era pequeño, había demostrado? ¿Se habría esfumado, como mi abuelo? ¿Habría desaparecido, como él había desaparecido de mi vida, de la de todos? De pronto, mi mente quedó en silencio: había llegado “El Grandote”.

Desde el comedor se escuchaban sus gruñidos. Pero, no estaba nervioso, porque no solo había desaparecido aquella voz ya mencionada, sino que algo más había cambiado desde el momento en que había entrado a los portazos en mi pieza hasta ese instante. Por primera vez, decidí actuar para que no me haga nada, tomé el arma que hacía unos días había sacado del cajón de mi “padrastro”: había llegado (por fin) el momento. De esta forma, tal como había desaparecido aquella voz, todo lo que había vivido hasta dicho día también lo hizo, con un simple jalar de un gatillo.

Seudónimo: Alfredo Pollé.
Nivel “C”
Categoría: Tema Libre

El Amo

Hace mucho tiempo, en un mundo mejor , reinaba la paz totalmente .Pero un hombre del cual no diré el nombre ( me causa escalosfríos decirlo ) y a quien llamaré “el Amo” ; compró todas las acciones y bonos , y quebró las bolsas de comercio adquiriéndolo todo , absolutamente todo .Como su corazon estaba lleno de maldad, destruyó muchas cosas a su paso y esclavizó a los seres vivos.Pero como la esperanza y el bien nunca se acaban , un grupo de renegados lucharon como fieras contra “el Amo” .No fue suficiente .Dado que cada vez había más renegados , “él” pensó en grande e ideó un plan para eliminarlos…
- Nos acercamos al planeta “Cima de Agujas” ,señor- dijo el piloto al capitán. - Excelente- respondió el capitan-. Pronto entregaremos los materiales para construir esa super arma de la que tanto se está hablando.
De golpe , el transporte , a la luz de los dos soles que cubrían el planeta , dio un brusco movimiento hacia la izquierda , aterrizando en un hangar. En ese planeta , tan seco y árido , estaban cientos y cientos de criaturas , la mayoría humanos trabajando como esclavos para “el Amo” , conseguían un mineral extraño llamado “Zek” del cual había en abundancia , de las cuevas de las montañas con forma de aguja.
Uno de los trabajadores , los cuales por nombre tenían letras y números , dijo alarmado:
-¡Ya no puedo más , ya no puedo más ; me doy por vencido , me rindo!.
Dos robots con lanzas aparecieron , lo tiraron al suelo y lo electrocutaron. Después se retiraron , mientras los demás los miraban horrorizados .
– Pobre hombre - dijo K-28 ,un esclavo humano joven y justiciero, vengativo y astuto .
Junto a él estaba Q-13, su mejor amiga ,bella y sucia , sabia y humilde.
Sorpresivamente , el jefe , ELB (Electronic Liutenant Bot), ordenó que se continuara con el trabajo. Los esclavos siguieron el paso por puentes y caminos hasta las cavernosas entradas de cientos y cientos de montañas cuyas cimas eran finas como agujas . Adentro había cientos de túneles por los cuales circulaban carros con minerales, hacia tubos clavados en la tierra que parecían no tener fin. Allí volcaban el mineral.
Cuando sonaba la sirena , los esclavos iban a edificios de piedra , donde había cápsulas con números y letras , una perteneciente a cada esclavo. En ellas los esclavos descansaban , se alimentaban y aseaban para el día siguiente. Un día , K-28 descubrió algo: había robots trabajando , eran VM-Bots (Vacuum Mineral Bot ). Pronto empezaron a reemplazar a los esclavos por VM-Bots.Un grupo de esclavos se pusieron a trabajar en el tema , del cuál formaban parte Q-13 y K-28. Como solución inventaron un control para emitir nuevas órdenes a los robots. Asi se liberarían y escaparían pero, primero,debían probarlo.
En uno de sus días laborales , K-28 entró en la mina 43 como acostumbraba , y cuando vio pasar un VM-Bot, activó el control. El robot , luego de vibrar, ¡ empezó a actuar como un ser vivo !
- ¡Hola!- dijo K-28.
- ¡Hola!- dijo el VM-Bot.
- ¿Cómo te llamas?
- ¿Cómo te llamas?
- K-28 ¿y tú?
- K-28 ¿y tu?
- Ya te lo dije ¿pero como te llamas?
- Ya te lo dije ¿pero como te llamas?
-……ya empiezo a entender.
-……ya empiezo a entender.
- Eres inteligente.
- Eres inteligente.
- Eres el más inteligente.
- Eres el más inteligente.
- Eres lo mejor de lo mejor.
- Es verdad , gracias.
- Ya me cansé de ti.
- Yo también.
- Entonces ¿¡cómo te llamas!?.
- Soy la unidad RH-2..
- ¡Perfecto! Acompáñame , tengo que mostrarte a mis coleg…. .
- ¿Qué es esto?- dijo con tono burlon D-90 , el rival de toda la vida de K-28. Con rapidez tomó el control y empezó a tocar los botones. K-28 se le tiró encima y comenzaron a luchar. K-28 salió victorioso , pero a un terrible precio: en la lucha D-90 soltó el control y éste cayó por un tubo sin fin.
De la muchedumbre salió Q-13.
- ¿Adónde vas?-dijo su amiga.
- A por el control, ya sé que es muy peligroso pero es la única oportunidad que tenemos de escapar de aquí. ¡RH , sígueme antes de que vengan los guardias! - respondió K-28.
-Está bien , pero yo también voy- replicó Q-13.
Entonces K-28 ,Q-13 y RH-2 (en modo compactado) se metieron por el tubo sin fin , en busca del control remoto. Luego de treinta minutos de caer, tocaron fondo.Conmocionados vieron el control a pocos metros de ellos pero se dieron cuenta de que... ¡el suelo se movía!. Una vez calmados observaron el paisaje a su alrededor: máquinas extrañas que procesaban el mineral hasta hacerlo un liquido rojo.¡Y ellos iban a formar parte de ese liquido!
Empezaron a correr en sentido opuesto , pero los minerales que caían les impedían el paso.K corrió en busca del control ,Q empezó a abrirse camino entre los minerales y RH simplemente dio un paso hacia el costado y dejó de moverse. Q hizo lo mismo y dejó de moverse también. Pero K, a punto de caerse en un balde con ese liquido , tomó el control y salió de la cinta transportadora.
RH les explicó :
- Estamos en una fábrica subterránea de procesamiento de mineral Zek. Estas máquinas lo funden y lo dejan listo para usar la energía que poseen en su interior.Esos robots de allá son LH-Bots ( Load Helper Bot ) que ayudan a dirigir y a reparar las máquinas.Y esos de ahí son guardias-bot y ELB, que se dirigen hacia….
Y dicho esto, los robots aparecieron repentinamente. ELB golpeó en la nuca a RH dejándolo fuera de combate. Entonces,K ,furioso, activó el control y los robots , luego de vibrar y girar , se tiraron a uno de los tanques con mineral fundido.
Después de ver a los robots ,inclusive a ELB arder en llamas ,K se ocupó de RH.Sin más remedio RH estaba detruido.Luego de caminar más o menos 10 kilometros sin rumbo alguno, llegaron a un lugar extraño con computadores y LH-Bots.En el centro estaba un hombre con cicatrices y ojos rojos, sentado en un trono portentoso.Junto a él se hallaba una lagartija con forma de humanoide que llevaba puesto un traje que decía:G-87, y un aparato grande y magnifico del cual salía un bastón metálico. Entonces el hombre habló:
- Bienvenidos.Creo que me conocen,me dicen “el Amo”.Y ésta es mi máquina que todo lo puede.Con ella puedo desintegrar los cuerpos materiales que posean las característcas que le he colocado.Pero para hacer que funcione necesita una grandísima cantidad de energía.Y para eso está el Zek.Han llegado justo para verla en acción , pero como no tienen invitación,me temo que tendrán que morir.Ahora les presentaré a mi amigo Mak.
Dicho esto, una sombra con un hacha apareció y embistió a nuestros protagonistas
.- Haz que duela- dijo el amo.
Y cuando Mak volvió a ver , K ya no estaba.
Entonces , los LH-Bots vibraron , giraron , saltaron y empezaron a atacar a Mak. Sin darse cuenta , Mak cayó junto con todos los robots a un tanque con mineral fundido. Entonces el amo dijo:
- Rápido ,G-87, activa la máquina.
El lagarto comenzó a apretar botones y botones hasta que bajó una palanca. El bastón de la máquina empezó a girar y a generar unas ondas extrañas.
- Destruiré a los renegados, ¡ JA JA JA! -dijo el amo.
Pero Q ,que se había escondido, apareció y apretó otros botones del aparato. De golpe ,el amo desapareció junto con G-87.
Después,Q y K se casaron, destruyeron la máquina para que nadie volviera a usarla ,y devolvieron la paz a la galaxia.


* * *


Treinta años después , en la sala de control de la fábrica subterránea del abandonado planeta “Cima de Agujas”, se sigue escuchando la risa maquiavélica de alguien que repite incansablemente “Volveré”.

Seudónimo: Roger Rabbit
Nivel: A 7º
Categoría: Tema libre

lunes, 27 de octubre de 2008

El camino

Era un simple hombre, no tenía motivos para cuestionar o querer cambiar el rumbo de mi vida. Vivía, o creía hacerlo, bajo un aura de felicidad que me protegía de lo que yo no quería ver o sentir. Pero un día, esa brisa de alegre irrealidad desapareció… Toda esa felicidad se transformó en múltiples dudas, que poco a poco, terminaron por vaciar mi vida. Por eso decidí salir a caminar, en busca de la tranquilidad que había perdido.
Llevaba tan sólo lo puesto: un pantalón, una camisa y un abrigo; no quería cargar con un peso adicional al de mi mente.
Era un hombre solitario, no tenía amigos, y no tenía recuerdos de mi familia. Salí de mi casa. Ya era de noche, cuando los habitantes de la ciudad dejaron sus automóviles y se metieron en sus mecánicas casas, para iniciar su frágil letargo, su corta visita al mundo de los sueños; al otro día, recomenzarían sus monótonas rutinas.
Las calles estaban vacías, sólo se oían mis pasos, que hacían crepitar las hojas secas del otoño, como una cálida hoguera en la estufa-hogar de una casa, en invierno. La brisa fresca era apacible, refrescaba los opacos razonamientos de mi mente. A unas cuadras de distancia, vi a una pequeña niña que saltaba por el parque delante del porche de su casa, que era completamente igual al resto de las casas del barrio, o de la ciudad entera.
-¿Qué haces tan tarde afuera?
-Anhelaba el aroma de las flores en mi habitación, - me mostró una especie de linterna – así que salí a recolectarlas, pero no he encontrado ninguna todavía ¿Puedo acompañarlo en su caminata?
Se oyó una voz que emanaba desde el interior de la cálidamente iluminada casa. Entonces tuvo que entrar.
Seguí mi camino, y cuando ya había recorrido unos metros, casi una cuadra, me detuve al oír unos pasos. Era la niña, que me traía un papel doblado y una golosina. Después regresó a su Hogar.
Ya era la medianoche según un reloj que estaba incrustado en una pared. El rocío me humedecía la cara, y me senté en un banco de una plaza, saqué un libro, y me puse a leer bajo la tenue luz de una vieja farola.
Desperté al día siguiente, y a mi lado vi un anciano de aspecto sabio y bondadoso. Leía el diario y, al verme, me entregó mi libro, que se había caído al suelo la noche anterior. Le agradecí, y lo guardé en el bolsillo interior de mi sobretodo.
-¿Qué hace un hombre como usted, durmiendo en una plaza?
-Salí a caminar anoche y me quedé dormido aquí. Necesitaba pensar y buscar algún orden a mis pensamientos inconclusos.
-Me recuerda a mí cuando era joven.
Emitió una risa con un dejo de tristeza.
-Salí a buscar respuestas, como usted, pero no estoy seguro de que me hayan sido útiles.
Se levantó y se despidió de mí, deseándome suerte.
Sentí hambre, y tomé un trozo del chocolate que me había dado la pequeña. Percibí el sabor a cacao y canela. Me hizo recordar mis tiempos de juventud, cuando el chocolate era chocolate de verdad. Una especie de melancolía invadío mi cuerpo, y me recorrió hasta helarme.
Ya estaba anocheciendo, por lo que reemprendí mi marcha. Pasé por una casa en al que había un viejo cuarteto de música, que me atrajo, y me dejó en trance, no sé cuánto tiempo. Llegué a las afueras de la ciudad y me senté junto a un árbol que, solitario, se alzaba sobre una colina desde la que se veía toda la ciudad.
Comí otro pedazo de chocolate. Me dormí en la sombra del árbol, y desperté ya entrada la noche. No sabía adónde me dirigía; lo único que sabía era que esperaba volver a la ciudad en un estado de paz interior.
Comencé mi marcha hacia el amanecer, dubitativo de si realmente volvería a la civilización. Al comenzar mi camino, recordé a la niña, al anciano y al grupo de músicos, y me invadió una inexplicable felicidad, mezcla de melancolía y gratitud.
Vi por primera vez, el dibujo que me había dado la niña, y me despedí de ellos para mis adentros.
-¡Adiós, amigos!

Seudónimo: Pop San
Categoría: Tema libre
Nivel: "C" Polimodal

(Sin título)

En tiempos muy remotos había una cuidad desconocida por los humanos en donde todas las personas eran de cera. Este lugar donde todos eran muy extraños se lo llamaba Candelcity.
En esta cuidad habitaba Lakshmi una persona muy curiosa y astuta, la cual siempre estaba dispuesta a ayudar a todos lo que lo necesitaban. Él trabajaba en su rancho todos los días, donde veía a sus seres mas queridos, los insectos de cera, llamados Shiuns.
Como de costumbre se levantó a la mañana para ir a trabajar, pero ese día iba a ser diferente. Era lunes y todos los lunes Lakshmi iba a la casa de su hermana. A él siempre le había llamado la atención un espejo que era de su bisabuela ubicado en el cuarto de su hermana mayor. Ese día lo tocó porque vio unos colores extraños dentro de él. De repente sufrió un golpe contra éste pero no sintió dolor, solo sintió un escalofrió en sus manos y en un abrir y cerrar de ojos se encontraba en un lugar totalmente diferente, en otro mundo. Era el planeta Tierra, solo que el no lo sabia.
Comenzó a escuchar su nombre, se dio vuelta y vio que una especie de dios repetía su nombre constantemente. Este dios se presentó con el nombre de Slim y le contó que él era uno de los elegidos para salvar a la humanidad, ya que en todo el mundo había seres extraños elegidos para resolver un problema, le contó también que para volver a su mundo debía pasar por tres pruebas, tenia tres días para cumplirlas y a la medianoche del tercer día tenia que haberlas resuelto, sino se quedaría por siempre en aquel lugar desconocido.
La primer prueba se trataba de ayudar a los animales (ya conocidos por Lakshmi debido a que el dios se los había presentado) del cazador ya que éste quería cazarlos y sacarlos de su hogar. Lakshmi organizó un plan con todos los animales que ayudaron a que el cazador tenga su lección y ya no quiera cazar más. En el momento en que pudo solucionar esto apareció el dios y le comunicó que la segunda prueba era encontrar un guía que le comunicaría la tercer prueba.
La cuidad en la que se encontraba era muy grande y él no podía hablar con nadie. Lo único que sabía era que el guía le sería familiar. Lakshmi comenzó a recorrer la cuidad sin rumbo alguno, le parecía que se le acababa el tiempo ya que estaba en el segundo día. Al fin vio un cartel que le sirvió de señal, éste consistía en una rara casa construida con cera en donde todo estaba hecho de cera. Fue de inmediato según lo poco que entendía y por fin la encontró. Golpeó la puerta y nadie contestó. Con un pie dentro de la casa se dispuso a llamar a alguien, entró y preguntó si había alguien allí, nadie contestó y , luego de unos segundos, apareció un Shiun y en sus alas se encontraba un papel que tenía un dibujo y algo escrito en un idioma raro. Lakshmi comenzó a leer, el papel indicaba que la tercer prueba era encontrar el ejemplar por el que se había transportado de un mundo al otro y, luego de tener acceso a él, descubrir como traspasarlo.
Comenzó a buscar nuevamente en la cuidad hasta que se quedó deslumbrado por un castillo, sintió que allí encontraría algo, entonces pidió pasar y, disfrazado como le había indicado el dibujo del papel, explicó por medio de señas que era un extranjero y que solo pedía que le den comida y algo qué beber. En cuanto pudo se escapó y comenzó a recorrer cada una de las habitaciones hasta que en una encontró un espejo como el de su bisabuela pero lo que le llamó muchísimo la atención fue que era de colores como el oro porque definitivamente era de oro y de plata. Trató de traspasarlo pero no pudo, miró su reloj y vio que le quedaban solo dos horas o se tendría que quedar por siempre en ese mundo. Quiso recordar qué era lo que había hecho aquel día en la casa de su hermana. Comenzó a recordar que estaba con una tasa de agua en la mano, que se estaba agarrando la cabeza porque le dolía y… ESO! recordó que estaba pensando en todos sus seres queridos y de lo agradecido que estaba con la vida de poder tener una vida tan feliz, ya que él era una persona muy bondadosa y noble. En ese momento empezó a pensar nuevamente en todo esto y comenzó a notar en el espejo nuevamente esos colores raros, cada vez eran más y más. Apoyó muy suavemente una mano y luego la otra, empezó a ver todo muy blanco y escuchó a su hermana llamándolo .Se dio cuenta que estaba en Candelcity y que estaba tirado en el suelo junto con la tasa de agua como si todo lo sucedido nunca hubiera ocurrido.
-Terminó- dice Matías
- Que lindo cuento- agrega su madre
- Gracias mami- responde Matías- Ahora ayudame a corregirle los errores
Bueno, dale- contesta su mamá y salen de la habitación.

Seudónimo: Chuletas
Nivel A
Categoría:De la imagen a la palabra ( Imagen: donde esta la parada del 60 )

domingo, 26 de octubre de 2008

Reflejo

Estoy atrapado en un laberinto sin salidas, no tengo oportunidad de escapar. Hace mucho frío, y mucho calor. No entiendo qué ha ocurrido conmigo, qué ocurre ahora, ni qué ocurrirá mañana.
Sólo quise reflexionar, dar un vistazo, sólo eso…ahora veo bien.
La vida es confusa y difusa, medianamente aceptable, hasta que comienzas a comprender un poco de todo.
Siento algo extraño dentro de mí, un día pude soportarlo, ese día se puede soportar, con dificultad, pero el siguiente, el siguiente es de color negro.
Sé de mis errores, ahora que lo veo, y mis aciertos se van esfumando con el viento. Si todos pensaran un poco, se sentirían tal como yo. Pero cada vez que uno empieza a observar con detenimiento, se da cuenta de que nadie lo acepta. Eso es lo que más cuesta, el sentirse en soledad, perdiendo lentamente la calma, la calma con uno mismo.
Es como verse a un espejo, verse claramente, luego de una vida observando un reflejo borroso, una imagen desdibujada, que nos mantiene así, haciéndonos creer que somos perfectos.
Me estimulaba la hipocresía de los demás, quienes sólo esperaban que ocurriera algo así para humillarme. Ellos son como yo, todos somos iguales.
Si soy así, no merezco continuar viviendo. Me siento avergonzado por ser así, por ser como mi especie.
Todos deberíamos morir, y antes no me daba cuenta. Ahora comprendo todo, sólo bastó con mirar en mi interior, darme cuenta de que soy demasiado imperfecto.
Cuando empecé a analizarme me horroricé, me sorprendí de lo que soy, no tengo valores ni principios, dentro mío todo es malo, pero por fuera, por fuera todo aparenta perfección,
No tengo salvación, si intento cambiar la sociedad me detendrá. Aunque pudiera salir del planeta y alejarme de la especie, jamás podría alejarme de mi mismo, y de mis imperfecciones.
Vi mi rostro desdibujado durante largo tiempo, ahora sólo veo muchos rostros que no reconozco conmigo mismo, no se parecen a quien yo pensé que era. Ahora veo mi verdadero yo, mi verdadero reflejo.

Seudónimo: Ahsley Ravenclaw
Nivel “C”
Categoría: De la imagen a la palabra (imagen 3)